Autor: Víctor Orozco
Enviado por: Víctor Orozco
30 de mayo de 2010
George Steiner es reconocido como uno de los mayores intelectos de las últimas décadas. Ensayista, crítico literario, filósofo, lingüista, políglota, ha dejado muy pocos campos del saber sin cultivar. Habitante de las culturas europea y norteamericana a la vez, dice sin embargo, que la mejor literatura de hoy se produce en zonas de conflicto como Latinoamérica. Quizá, aventura, porque es en momentos de gran presión, de crisis, cuando el talento se proyecta y se arriesga. Uno de los tópicos que frecuenta, es el de la violencia humana. (¿Puede haber de otra, en rigor?). Desde siempre, hay dos propuestas o vertientes por cuanto hace a la destrucción del otro: quienes piensan que el mal está en la naturaleza del hombre, viene del pecado original y por tanto, el crimen, la crueldad, el ataque a la vida son inevitables. La otra idea propone que la violencia constituye una anomalía que es eludible sobre todo a través de sociedades mejor organizadas y leyes adecuadas. Hasta hoy - pensando sobre todo en la pasada centuria-, parecería que salvo los racionalistas y optimistas incurables, el resto se inclinaría decididamente por la primera de las hipótesis.





























